Posts filed under ‘Crónicas Musicales’
Entradas Foo Fighters Madrid
Que la muerte de Kurt Cobain fue una gran pérdida para los amantes del grunge es algo que no podemos negar, pero que sin este hecho tal vez Foo Fighters no hubiese nacido… es algo que podríamos plantearnos…¿ o no? Allá por 1995 y de la mano de Dave Grohl nace, probablemente, una de las bandas más míticas del rock americano: Foo Fighters.
Con el “adiós” del líder de Nirvana en 1994 y su gran éxito Nevermind aún reciente, Grohl, batería del mismo, decide seguir adelante con su carrera musical por lo que regresa al estudio y sigue grabando canciones que ya tenía escritas pero, esta vez, bajo el pseudónimo de Foo Fighters. Como el ambiente estaba demasiado tenso, Dave decide grabar todos los instrumentos él mismo con la ayuda de su amigo, y guitarrista de Afghan Whigs, Greg Dulli. De igual manera, se encargó de editar la grabación del casete y la repartió, tan sólo, entre sus amigos. Sin esperarlo, una de las canciones de la cinta, This is a Call, empezó a rotar de manera natural por todas las emisoras de Los Ángeles y fue así como Grhol decidió formalizar la banda e inaugurar su propio sello discográfico: Roswell Records.
Tras más de 15 años de rodaje y colaboraciones con artistas de la talla de Jimmy Page, los Foo Fighters deja atrás casi una decena de álbumes y éxitos tales como: Best of you, The Pretender, D.O.A., Big Me, Bridge Burning y un largo etcétera. Su último álbum, Wasting Light, fue publicado el pasado 12 de abril y cuentan los propios miembros que se trata de un auténtico álbum de garaje; sin apenas arreglos informáticos. Su gira ya ha empezado con el Garage Tour y la presentación oficial del disco será el 2 y 3 de Julio en Milton Keynes (Inglaterra) para, acto seguido, pasarse por Madrid. ¡Una única fecha; una única oportunidad: 6 de Julio Palacio de los deportes (Madrid), no te lo puedes perder! Entradas Foo Fighters
P.D.: Dave decidió llamar a su banda Foo Fighters porque era muy aficionado a los fenómenos paranormales y este término hacía referencia a extraños sucesos aéreos avistados por los pilotos militares británicos, norteamericanos, alemanes y japoneses durante la Segunda Guerra Mundial. Caracterizados por su velocidad y maniobrabilidad, los Foo Fighters eran bolas metálicas y luminosas que perseguían a los pilotos pero nunca los atacaban… ¡Tal vez haya algo de fenómeno paranormales en el concierto de Madrid.
Bravísimo Plácido Domingo
El tenor conquista la capital de España con su papel de “Oreste”
Para quienes no hayan podido asistir al Teatro Real a ver el debut de Plácido en este 2011, todavía tienen 5 oportunidades más. El día 21 de enero por su 70 aniversario y otras cuatro representando a “Oreste”. Las entradas placido domingo para todos los días se pueden adquirir a través del 902 002 799 y de ticketBis.com.
EFE / ticketBis
Ya anunciaba que no iba a romper récords, como con “Simon Boccanegra” este verano, y esta noche “sólo” han sido 7 minutos, y no 24, de aplausos los que el Teatro Real le ha dedicado por su Orestes en “Iphigénie en Tauride”, pero Plácido Domingo, aunque afectado por una gripe, lo ha vuelto a bordar.
“La verdad es que al final he salido muy tranquilo pero anoche estaba muy preocupado porque creía que no podría cantar. Es un resfriado galopante que afecta a unos y a otros. Si mañana no tengo voz no me importa porque ahora estoy feliz”, ha asegurado el cantante a Efe al terminar la función.
“Me he sentido muy, muy emocionado, porque el público de Madrid es verdaderamente extraordinario. Estoy feliz”, ha agregado el tenor mientras se dirigía a atender a la cola de fans que le esperaba a la salida de camerinos.
Domingo ha despertado el entusiasmo a pesar de su afección, que el intendente del coliseo, Gerard Mortier, ha comunicado al público al comienzo de la función con el mensaje “no demasiado malo” de que el artista no estaba “al cien por cien”, contagiado por el virus que ataca a Susan Graham y ha afectado a Paul Groves, y que esperaba la “comprensión” del público.
Enlazado por la cintura con sus magníficos compañeros de este primer reparto -que cantará también los días 16, 20, 23 y 25-, Domingo ha agradecido muy conmovido el torrente de “bravos” que han sonado rotundos todos ellos, incluido el director de la orquesta, Thomas Hengelbrock, y el director de escena, Robert Carsen.
En esta historia de autodestrucción de una familia, inspirada en Eurípides, la parte que canta Domingo está muy dividida a lo largo de los cuatro actos, en un conjunto de recitativos, duetos y tercetos, como frases cortadas, y el peso recae en la intérprete de Ifigenia, la desdichada hija de Agamenón y Clitemnestra.
Aunque lo cantó por primera vez hace sólo tres años, en el Metropolitan de Nueva York, el papel parece hecho a medida del artista madrileño y es difícil imaginar un mejor Orestes, más apasionado en su amor fraternal por Pylades, o con una forma física tan espectacular, trepando por las paredes, literalmente, o arrastrándose por el suelo.
Hay dos versiones, para un tenor y un barítono y para dos tenores, pero la del Real es una combinación de ambas, de forma que en los duetos con Groves, que ha justificado con su actuación por qué el madrileño cree que no hay un “pylades” mejor en el mundo.
Domingo tiene la parte baja y él la alta.
La parte más dura ha recaído Susan Graham, “la Ifigenia por excelencia”, también según Domingo, que ha sabido hacer de un papel tan exigente, de una profundidad tan enorme, en el que tiene que exhibir furia, tristeza y desesperación, un ejercicio purificador, apoyada en su potencia dramática y habilidad vocal a pesar del resfriado.
Hengelbrock, que volverá al Real la próxima temporada con “La clemenza di Tito”, ha logrado que la orquesta suene “llena de sangre, de oscuridad y de dolor”, no con un sonido limpio y maravilloso, sino realmente con el color imaginado por Gluck en el siglo XVIII.
Al alemán se le ha notado muy cómodo con esta versión, que combina la tesitura de tenor y la de alto barítono, una mezcla de la versión de París -donde se estrenó en 1779- con el tono de la de Viena, porque para él, según decía a Efe, eso es “lo lógico”.
Carsen ha vuelto en este insólito torrente de drama, sangre y dolor a un escenario en gris y negro, en el que la luz y el agua, como ya hizo en “Katia Kabanova” o “Diálogo de carmelitas”, son los protagonistas.
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Y Dios creó a Bono…
El carismático irlandés y su banda, U2, congregaron y maravillaron a 45.000 fieles en San Sebastián
YEMILA SALEH FRAILE
Si alguno de los asistentes al concierto que U2 ofreció en la capital guipuzcoana el pasado 26 de septiembre no sabía a qué se debía el nombre de la gira, U2 360º, la duda quedaría despejada al contemplar el escenario que albergaría a los irlandeses: un circular arácnido gigante con reminiscencias galácticas coronado por una gran pantalla, todo ello con más de 50 metros de altura. Así pues, el escenario era glorioso, sí, pero es que al espectáculo que se vio en Anoeta, el adjetivo “glorioso” se le queda corto…
Precedidos por unos más que dignos teloneros, los norteamericanos y mucho más austeros Interpol, un enérgico Bono enfundado en cuero y sus compañeros saltaron al seno de la colosal araña alienígena con un tema inédito, “Return of the Stingray Guitar”, el cual, a juzgar por las reacciones de los 45.000 fieles, gustó, y mucho…
Pero como es de suponer en una banda con tantos años, leyendas y éxitos a cuestas, fueron los temas más míticos y vetustos los que hicieron que el público se entregara entusiasmado al espectáculo, botando sin tregua y voceando mejor o peor los himnos de sus héroes. Entre estos temas de “toda la vida”, sonaron: “Beautiful Day”, “I Will Follow”, “Mysterious Ways”, “Elevation” (la gente enloqueció), “I Still Haven’t Found What I’m Looking For” (la locura hizo que la Madre Araña temblara), e incluso una sugerente canción con acertados retales operísticos del malogrado Pavarotti que puso la piel de gallina: “Miss Sarajevo”. Y, por supuesto, también hubo otras canciones del nuevo álbum, No line on the Horizon, que no supieron a poco, ni mucho menos.
Bono, infatigable y saltarín showman con muchos recursos (incluso sacó a escena a una emocionada fan para montar un tierno numerito al ritmo de “In a Little Way”), demostró gracias a este macro-evento, por qué sus chicos y él siguen siendo una diana perfecta para devotos de la buena música y las letras atractivas. Sinceramente, no parece que hayan pasado más de tres décadas desde su divina conjunción.
¿Y algo malo que decir? Bueno, quizás sea una opinión demasiado personal de quien firma esta crítica, pero pienso que no estuvo del todo acertada la serie de alusiones a temas sociales y humanitarios que Bono, candidato habitual al Nobel de la Paz, sacó durante el show. Me explico: fue muy bonito, sí, ver a aquellas personas anónimas de Amnistía Internacional de cara al público y con velas pidiendo colaboración en silencio, pero sucede que la pantalla de Bono también sacó un puñado de imágenes sobre diferentes conflictos actuales que fue un poco como mezclar churras con merinas, vulgarmente hablando, porque, ¿qué tiene que ver la oposición al presidente de Irán con el arresto domiciliario de una periodista de Birmania? ¿Y por qué el señor Bono no denunció, por ejemplo, actos mucho más sanguinarios y masivos como pueden ser las guerras y matanzas que asolan Oriente Medio o Afganistán? Pero como he dicho, esto es una opinión ajena al inolvidable espectáculo que se vivió en Anoeta.
Y bueno, que al final sonó “With or Without you” y hubo más de una lágrima.
El profeta y sus tres magos cumplieron con creces las expectativas.
Joaquín Sabina conquista Madrid ante un público entregado
Ya se espera con ansiedad un nuevo concierto de Sabina en la capital de España
Azuleaba aún el cielo de Madrid, pasadas las diez de la noche cuando las notas de “Nos dieron las 10…” empezaron a sonar. Se caldeaba el ambiente en la Monumental, atestada de gente por todos los rincones. Sin embargo el concierto lo abrió el querido canalla con “Tiramisú de Limón”. Los veteranos sospechaban un repaso al último disco y poco más, pero ese “poco más” fueron más de dos horas y media de repaso de treinta años de gran música.
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